Relatos eróticos beato falso

Beato falso. Relatos eróticos 18

La confusión del deseo homoerótico que la invade al ver a otra mujer y sentir su entrepierna humedecer le impide entender por qué de repente se siente fascinada por el sexo femenino cuando nunca antes le había generado más sentimiento que la mezcla de admiración y de envidia.

Relatos eróticos ojete merendando

Merendando tras el ojete de la cerradura. Relatos eróticos 15

Sin motivo alguno, me asaltó un irrefrenable pinchazo de celos al que le siguió un deseo incontenible por seducirle. “Este hombre tiene que ser mío, sea como sea”, me prometí sin quitarle ojo mientras subía a la moto. No me costó imaginarme sentada tras él, con el pecho pegado a su espalda, el roce en la entrepierna al abrirse paso entre sus nalgas y mis manos deslizándose hasta aquel miembro saciado por otra…

Relatos eróticos seductor desconocido

El seductor desconocido. Relatos eróticos 10

Nos sentimos alagadas y nos ponemos nerviosas cuando un hombre nos corteja sin obscenidades ni palabras soeces; una simple mirada de admiración, un simple susurro: “Qué bonita eres”, es suficiente para encontrarlo irresistible, sea quien sea y esté donde esté. Pero, ¿qué pasa cuando se traspasa la línea, cuando la situación se descontrola, cuando todo sucede en un sitio público…? Aquel viernes mediodía, Mamen lo experimentó practicando lo que más le gustaba…