Relatos eróticos ojete merendando

Merendando tras el ojete de la cerradura. Relatos eróticos 15

Sin motivo alguno, me asaltó un irrefrenable pinchazo de celos al que le siguió un deseo incontenible por seducirle. “Este hombre tiene que ser mío, sea como sea”, me prometí sin quitarle ojo mientras subía a la moto. No me costó imaginarme sentada tras él, con el pecho pegado a su espalda, el roce en la entrepierna al abrirse paso entre sus nalgas y mis manos deslizándose hasta aquel miembro saciado por otra…