El aroma del orgasmo. Relatos eróticos 40

Relatos eróticos 40

 

Relatos eroticos aroma orgasmoEra un placer coincidir con él en el ascensor y últimamente, no sucedía por casualidad. De ello se encargaba mi inconsciente que hacía lo posible para provocar nuestro encuentro, rozando la locura de la obsesión. Sabía a qué hora llegaba por la mañana, a qué hora bajaba a tomar el café a media jornada y a qué hora plegaba. Tal era mi enajenación que acabé por marcarme una regla convirtiéndola en sagrada: no podía coger ningún ascensor que no bajara del piso superior.

El mero sonido del habitáculo deslizándose por el foso me alteraba el “cardio”. Sufría en silencio la agonía, cerrando los ojos y rezando como una posesa, hasta que oía el abrir de las puertas. Si él no estaba, disimulaba y esperaba al siguiente, pero si aparecía, las rodillas se me doblaban y el clítoris me reclamaba. Toda yo entraba mojada en el limitado recinto, con las palabras enquistadas y los labios entreabiertos. Un sonido gutural y una caída de ojos era lo más que conseguía manifestarle como saludo, avergonzada de mi acto premeditado y declaradamente deshonesto.

Paciente, lo observaba y cuando le intuía el gesto de levantar el brazo para apretar el botón de planta, yo me anticipaba. Nuestros dedos casi se rozaban y su aroma me calaba de las fosas nasales a las anales.

El cierre del ascensor se hacía eterno. Deseaba quedarme a solas con él, embriagarme de su presencia, levitar en un deseo desaforado por ser tomada, poseída y penetrada. Podía imaginar cada uno de sus músculos bajo la ropa, la forma del pecho, la llanura del abdomen, el montículo bajo los pantalones…

Suplicaba a un poder inexistente que el ascensor nunca se parara, para que nadie más lo profanara y para que mi ansia se consumara. Y aquel día, el destino, que es impredecible, escuchó mi plegaria.

A él se le cayó la pluma y ambos nos arrodillamos quedando cara a cara. Relatos eroticos orgasmo aromaLa sutileza dio paso al desenfreno y una milésima de segundo bastó para decirnos lo que no habíamos sido capaces en un año de subidas y bajadas en aquel recinto de cita diaria. Enfermos y delirantes, cargados de deseo hasta la necedad, todavía fuimos capaces de pulsar el botón de paro y desatar nuestra pasión entre gemidos y fluidos, caricias y gruñidos. Hedíamos a lujuria, a animales en celo, a delirio carnal, a obscenidad inmoral. Poco nos importaban las consecuencias de haber clausurado un lugar público, un transporte colectivo de primera necesidad. Satisfacer nuestra lujuria y saciar nuestra hambre animal tenían prioridad.

Con las manos nos iniciamos y con las bocas nos perpetramos, encendiendo nuestra impaciente ansiedad. Tocar, rozar y acariciar todo lo que encontrábamos. Lamer, chupar y succionar, sin orden ni piedad.

El receptáculo hedía a lascivia, a erección y a excitación. Nos movíamos, nos contorsionábamos, nos abalanzábamos quedando prisioneros contra las paredes dejando en ellas nuestro rastro. La ropa iba cayendo, una pieza tras otra. Poco importaba la incomodidad de aquel antro. Alguien aporreó la puerta de una de las plantas impaciente por la demora y nos apresuramos. Había llegado el turno a las braguitas y al bóxer pero no nos miramos el sexo, no había tiempo. Tocamos, empalmamos, mojamos, metimos, sacamos, gemimos… El olor era fuerte, tan penetrante…Olíamos a ligue, a sábanas de local de alterne, a sexo prohibido, a pubis depilado, a efluvio de semen incipiente; Apestábamos a… orgasmo.

35 comentarios de “El aroma del orgasmo. Relatos eróticos 40

  1. Uno de mis sueños eróticos desde que la bella Jacqueline Bisset lo incitara en Class.
    Creo que la mayoria hemos provocado encuentros de ascensor con personas deseadas.
    Carme, un polvo magnífico de redacción impecable, manteniendo la pasión en todo momento.
    Petó

    • No tienes mal gusto, Feri. Jacqueline Bisset, una madura con un sex appeal de bandera que con sus ojazos y curvas se llevó por delante a un alumno y por lo que veo a alguien más…
      Tienes razón, Feri, este encuentro en el ascensor es reiterativo, tanto para hombres como para mujeres y este ha sido uno de los motivos que me ha incitado a escribirlo en estos momentos: una necesidad de compartir algo que esté al alcance de todos. No es necesario ir a locales especiales ni complicarse la vida, n’est pas?

  2. De nuevo un relato con tu estilo, seductor y sugerente. De hecho practicar sexo en lugares insólitos es una fantasía muy común aunque en un ascensor pienso que ha de ser incómodo y con poco tiempo para la ejecución ya que los vecinos acaban acuciando. Te sugiero para un futuro relato otro lugar alternativo: en un velero. Los camarotes también son reducidos pero en cambio están sometidos al movimiento absolutamente erótico de las olas, con su ir y venir; si la postura es la adecuada, el cabeceo puede ayudar a las faenas propias de la penetración. El ruido del mar, como quejándose cuando es cortado suavemente por la proa. El sol que penetra por algún ojo de buey o algún portillo. La luz, siempre cambiante según la hora del día. El color del agua. La soledad absoluta de los amantes.
    Carme no te lo tomes como una corrección; es una inspiración o sugerencia para futuros relatos…

    • Coincido en parte, Ignasi. A los vecinos se les puede callar si antes se pega un mensaje de “ASCENSOR AVERIADO” en todas las plantas. Todos protestarán pero nada más dirán.
      En cuanto al velero. Bueno, debo confesar que me mareo solo conpensar en este movimiento de vaivén de las olas. Las frecuencias bajas no son lo mío. Pero un lavabo de avión, ese sí que me atrev…
      No me lo tomo como una corrección, por descontado, Ignasi, pero dudo que pueda inspirarme un velero en alta mar. Quizás una Goulette en pleno Adriático… esta opción no la descarto

  3. Carme, la vida nos la complicamos a menudo. Locales especiales? Solo si hay necesidad de acudir. Hay multiples lugares y mejores en muchos casos para tales encuentros.
    Me encanta tu inteligencia en la respuesta.

    La Bisset tenía un encanto especial.

    Petons.

    • No creo que sea inteligencia, Feri, sino más bien saber escuchar a alguien que tiene más experiencia.

      Toda mujer debería aprovechar su encanto especial mientras está a tiempo…

      Petó

  4. que prision mas acogedora cuatro paredes inamovibles ,,,,,bloqueadas ,,,,como carcelero ,,,tu cuerpo tu mente tus piernas sobre las mias ,,,,las llaves ,,,,ocultas ,,,y a quien le importa donde ,,,,,contra la pared no tengo escapatoria ya siento en mi piel la frialdad del metal y delante tu temperatura ,,,,,cae la ropa , la suficiente para morder y disfrutar de tu aroma ……..sabes a mar a deseo tu boca no tiene nombre quiero vivirte ……

    • Una pareja de mamíferos enjaulados en celo es algo que no pueden soportar ni cuatro paredes metálicas recias. Tu hueles a mar, Juan, yo huelo a musgo de montaña todavía húmedo tras el alba. Vivir y sentir, sí…

        • Cuanto más alejada está la posibilidad de un encuentro, más ardua es la necesidad, Juan. El descanso no proporciona satisfacción, al contrario.

    • ¿Enganchado a una obsesión, Petrus, a un placer, a un deseo…?
      No siempre es fácil diferenciar lo que nos tienta, lo que nos atrae, lo que nos atrapa.
      Puede pasar tiempo sin necesitar hasta que un día, la dependencia vuelve de nuevo, sin un motivo aparente, tan solo a causa de un mensaje, de un recuerdo, de algo que nunca sucedió pero que anhelamos con ansia

      • Estos deseos o fantasías que pueden estar aletargados durante días o incluso años, son muy especiales. Se incuban, se imaginan, se construyen, se reelaboran…y frecuentemente son situaciones que jamás llegan a suceder, normalmente por cobardía. No obstante, cuando se materializan son los de mayor placer ya que se ejecuta en poco tiempo aquello que ha necesitado mucho para crearse. Siempre he pensado que es mejor el camino que la meta, que hay más goce en el andar que en cortar la cinta. No sé, soy raro

        • ¿Raro? Qué término tan abstracto, Ignasi.
          ¿Cobardía por lo qué pensarán, por si no estoy a la altura, porque tengo una relación convencional y estas fantasías no van con ella…?
          Y cuando se ejecutan, siempre cabe la posibilidad de la desilusión, la frustración porque nada tiene que ver con lo que uno había imaginado. Pero es que pensando así, solo con el camino, nunca moveríamos un dedo, estaríamos casi inertes en un mundo activo.
          Las oportunidades que tú no aprovechas, Ignasi, no se pierden, las aprovechan otros. No te quedes con las ganas.

  5. No cabe duda, seguimos siendo tan animales como nuestros antepasados. Eh aquí unos cavernícolas del sexo metidos en un ascensor en vez de en una cueva, vestidos de materiales sintéticos en vez de cubrirse con pieles de animal, hablando una lengua en vez de emitir sonidos guturales, pero en el fondo, sigue siendo sexo del más prehistórico. Me has entonado, nena.

  6. Quien aporreaba la puerta no era un vecino cualquiera, cuando se abrió la puerta entro una preciosa chica que nos había oído, nos enseñó una hoja que ponía, AVERIADO, la pego en la puerta y apretó el botón de la última planta, hubo un silencio, llegamos a la última planta, se sacó un zapato abrió un poco la puerta y lo dejo en el suelo para que no se pudiera cerrar, bloqueando el ascensor, ella sin mediar palabra se desnudó por completo loca por el fuerte olor de sexo que desprendía el pequeño habitáculo.
    Ella la chica, tenía bien clara su estrategia para poner a mil al hombre, empezó con la fémina, le bajo los pantalones y empezó a lamerle sus braguitas, aun olían a semen, le gusto más, no quiso sacárselas, siguió lamiendo las braguitas y apartándolas un poco penetro su larga lengua dentro de la vagina, mientras, cogió la mano del hombre y se la acerco al clítoris de la fémina, el miraba toda la escena a través de los espejos del ascensor, tenía todos los ángulos a su vista y le encantaba mirar toda la escena sorprendido por lo que estaba pasando, ni en sus mejores sueños eróticos se podía imaginar esto.
    Ella la fémina empezó a enloquecer de placer, era la segunda vez que tenía una experiencia con otra mujer, la primera fue una experiencia negativa, pero esta, todo era diferente, empezó a desabrochar los pantalones del hombre mientras él le frotaba el clítoris muy húmedos provocado por los besos de la chica.
    La chica percatándose de lo que hacia la fémina, le ayudó y entre las dos le bajaros los pantalones y el bóxer quedando su sexo libre para las dos.
    Era un juego a seis manos una boca y una lengua.
    La fémina ya lo había tenido en exclusiva el sexo del hombre y con una sola mirada de las dos, la complicidad dio paso para que la chica buscara la penetración del hombre primero con una felación de las dos bocas para preparar el sexo del hombre al máximo.
    El hombre la penetro con fuerza y ella la chica gimió de placer, estaba muy húmeda esperando este momento, la fémina a través de los espejos miraba con placer y consentimiento todo, es más, le gustaba y la excitaba, mientras la chica no dejaba de lamerla introduciendo sus delicados dedos dentro de la vagina, el también participaba tocando a la fémina.
    Llego el momento del orgasmo sincronizado de las dos, era tan fuerte que empezaron a temblar, fue un orgasmo largo, intenso y de locura extrema, la fémina que nunca le habían gustado las mujeres quedo sorprendida de lo sucedido.
    La chica se dirigió al hombre y le dijo, cuando estés a punto de vaciarte, avisa, vamos a sorprender a tu amiga la fémina, él le hizo un gesto de afirmación.
    El hombre siguió penetrándola salvajemente, estaba tranquilo ya podía ir a su aire, las dos estaban satisfecha, cuando llego el momento, aviso y la chica se apartó para qué el sexo del hombre quedara fuera de su vagina, la chica acerco el sexo del hombre al de la fémina, lo masturbo para que vaciara todo encima de ella quedando su semen por el clítoris, por los alrededores de la vagina y algunas gotas dentro de ella.
    Ella la chica, lentamente, empezó a lamer todo el semen frotando con su lengua el sexo de la fémina, cuando lo tenía en la lengua miraba a los ojos de los dos y poniendo una cara de placer, como si se comiera un exquisito postre se lo tragaba, siguió buscando todos los restos repitiendo la misma escena cada vez que se lo tragaba, cuando llego a las gotas que habían quedado dentro de la vagina, la lamio tanto que la fémina le cogió la cabeza y empezó a apretarla con fuerza para que no se apartara, enloqueció y empezó a gemir de placer llegando al orgasmo, la chica no dejo ni rastro de semen.

    • Bueno, Destmorll, es una segunda parte subida de tono, tres tonos, diría yo por encima del relato base.
      No me cabe duda alguna de que eres hombre y tengo la sensación de que con bastante experiencia sexual a cuestas.
      Me alegro de que te haya inspirado de esta forma aunque sufro por los ascensores que a partir de ahora vas a pisar y de las féminas con las que te encuentres encerrado en ellos. Este habitáculo reducido e íntimo puede provocar adicción…

  7. Hola Carmen.

    Sin palabras.
    ………………Olíamos a ligue, a sábanas de local de alterne, a sexo prohibido, a pubis depilado, a efluvio de semen incipiente; Apestábamos a… orgasmo.

    Un beso bella dama.

    • ¿Te imaginas como sonaría en catalán, Ester?
      “Feiem ferum a relació d’estranquis, a llençols de local de trobades clandestines, a sexe prohibit, a pubis depilat, a efluvi de semen incipient; feiem tuf a… orgasme. Uixxx, res a veure i a més sona fatal!!!
      M’entens oi?

      • No todos los olores corporales son agradables. Puede ser un punto de repelús que le quite todo el encanto que se creía a distancia. Un sudor agrio, un cabello grasiento, un aliento a ajo… y la seducción se convierte en asco

        • Hola Carme.
          Has descrito perfectamente una manera de bajar una libido espontáneamente.

          Pero si has compartido sexo, el “aroma” que desprenden ambos cuerpos, el sudor salado,pero gustosamente salado, el semen agridulce compartido……………….. ufff
          Un beso bella dama.

  8. nadie puede impedir ser un salvaje un indómito cruel follando ,un exterminador de deseos femeninos …..el adn que llebamos lo incita y tus relatos también … necesitar que te hagan sufrir de placer leyéndote eso e sentido…. buena eres buena , y por supuesto elegante
    un saludo y gracias

  9. Un ascensor una escalera unas piernas desnudas y la mirada complice de una mujer insinuando deseo ….ese hombre que entra y le pides que te agarre de las nalgas solo con cruzar miradas ..,..sigueme…,

    • Tentador, Ulises. Las puertas se cierran, las cremalleras se bajan, las piernas se separan, las miradas se encuentran, se hablan, deciden y…

  10. Un exterminador de deseos femeninos…Suena fuerte, Ulises y me ha captado la atención tu punto de vista sobre el ADN como origen de la fiera pasional que llevamos dentro y que cuando algo o alguien la despierta se puede descontrolar hasta la necedad. Aunque yo creo que no es el ADN el origen del “mal”. Haciendo un símil con Rousseau quien afirmaba: “Todos los hombres son buenos por naturaleza, es la sociedad la que los corrompe”, pues en la misma línea pero adaptado: “Todos los hombres y mujeres son dulces y cariñosos por naturaleza pero la sociedad los convierte en animales desbocados cuando la libido se altera”
    Bienvenido al desconocido y apasionante mundo de la erótica de insinuantes y delicadas curvas…

    • sin duda creo que el ascensor como lugar morboso donde se practica sexo merece ser admirado , impasible , silencioso, visual , a veces con un o una desconocida ,,,,,solo follar o ,,,sencillamente amarse por que no hay un lugar mejor en ese preciso instante donde decir,,,,te quiero

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