Confidencias eróticas por carta. Relatos eróticos 35

 Relatos eróticos 35

 

Relatos eróticos confidencias por cartaLos sentimientos de un hombre en formato epistolar encierran mucho más que confidencias eróticas. La carga sensual que esconden sus palabras pueden convertirse en una fuente de excitación comparable al efecto de una masturbación mental empujada durante el esfuerzo de plasmar los deseos en palabras. Sumerjámonos juntos en esta carta y dejémonos transportar por la desesperación, la esperanza, la pasión y la excitación de su contenido.

 

Querida,

No sé muy bien cómo empezar.
Jamás antes había hecho algo parecido: ¿habré cambiado en algo a estas alturas de mi vida? Creo que sí y que tú has tenido mucho que ver. Has sabido empaparme de este espíritu tan tuyo de dejarse llevar y de transmitir las emociones y los sentimientos sin tapujos, sin vergüenza. Contigo puedo hablar y ser yo mismo sin barreras ni tabúes. Ansío poder tenerte, tan solo para mí y poseerte en todos los sentidos.
¿Sabes? Desde que nos conocimos vivo algo aturdido y confuso; no sé si es mejor quedarme quieto o tomar la iniciativa. Cuando me cuentas cosas eróticas y dejas volar tu imaginación, consigues perturbar la mía y no sabes cómo me excita. Tan solo la idea de darte un beso donde quieras imaginar provoca a mi yo más lujurioso y obsceno. Mi excitación es tal que, a falta de tenerte a mi lado, necesito liberar mi tensión y no tengo más remedio que acabar sucumbiendo en un placer en solitario.
Es en estos momentos cuando te imagino arrodillada ante mí, desnuda, Relatos eróticos confidencias masculinasmirándome el pene mientras yo lo sujeto con una mano y lo acaricio de arriba abajo, imitando el desliz por las paredes de tu vagina. Sé que si me estimulo el prepucio llego antes al orgasmo, pero tú me has mostrado el arte de la lentitud, y ahora, cuando percibo que voy a llegar al final, en vez de aumentar el ritmo voy más despacio, hasta casi detenerlo para, volver a empezar de nuevo. Mi excitación es más duradera y el orgasmo final, más intenso…Pero hay algo que sigo sin poder conseguir a solas: el estremecimiento que mi glande siente dentro de tu boca.
Eres tan sensual, imaginativa y sorprendente que te has convertido en mi fantasía sexual y me cuesta no pensar en ti.
Recuerdo que esta sensación la tuve la primera vez que te vi: oí ruido en la escalera y salí del despacho para ver qué pasaba, y allí estabas, volcada sobre la repisa de la ventana. Intentabas recuperar las hojas de un dosier que el viento había hecho volar y desde el umbral de la puerta podía vislumbrar tu hermoso culo cubierto por una minifalda que se levantaba oportunamente cada vez que elevabas los brazos. Casi ni me atreví a respirar para no romper la magia del momento y poder deleitarme con tu silueta. Reprimí la tentación de salir en tu ayuda porque, la verdad, en ese momento no vi la mínima posibilidad de ser correspondido. Pero el destino quiso un acercamiento y uno de los folios se coló en mi despacho. Nunca olvidaré tu pícara sonrisa, ofreciéndome algo que yo también deseaba compartir contigo. Y ahí empezó nuestra relación que, sin ella, mi vida ahora no tendría sentido.
Ahora, de rodillas sobre mi cama, donde tantas veces hemos compartido secretos y deseos, mantengo una almohada doblada ante mí, simulando tu cavidad vaginal. Froto mi falo en ella, fantaseando con el coito. Me excité tanto la primera vez que me mostraste cómo hacerlo despacio, saboreando el momento, que casi me corrí al instante, ¿te acuerdas? Tú sonreíste triunfante, a sabiendas de que el motivo de mi lujuria eras tú.
Querida, no sé si he acertado mis palabras al intentar expresarte lo que siento por ti, pero necesitaba contártelo.

Te necesito,

TPS

14 comentarios de “Confidencias eróticas por carta. Relatos eróticos 35

  1. Carme,
    Espectacular relato.
    Sin demasiadas palabras, y diciendo mucho.
    Una declaración brutal de deseo.
    De deseo, primero esperado, y luego añorado.
    Unas palabras bien conjugadas a menudo igualan o superan un buen coito.
    Petó de bon dia.

    • Apreciado Feri,
      Las palabras de un hombre en boca de mujer resultan un buen ejercicio para intentar entender vuestra forma de ver y entender el sexo tan desconocida e incomprensible a veces por nosotras.
      Tienes razón: sin palabras puede haber sexo pero sin base de sustento para seguir aquella relación, pero ¿qué pasa si lo que ha habido es solo conversación?
      Petó de dimecres tarda

  2. Hay tíos que no son capaces ni de dar los buenos días ante un buen polvo. Eso de escribir una carta de amor está más que pasado de moda. Es una ridiculez y el macho que osa hacerlo es una nenaza, poco hombre, un sensiblero, poco macho, o sea, aquello que en el fondo tanto desearíamos las mujeres y que a ellos no les iría mal usar de vez en cuando. Y ahora, con el whats, lo tenemos peor. Les ha salido de perlas, sustituyen palabras por fotos obscenas .y así se ahorran tener que esforzarse en otra cosa que no sea ponerse cachondos. Deberías escribir sobre ello, linda. Cuídate

  3. Carme,

    Si solo hubieran palabras, deseo epistolar, sería una lástima, pues el deseo debería, se merecería fructificar….

    Petó des de l’AVE

  4. Shanna,

    lamento que a todos nos etiquetes así.
    Pienso que una mezcla de pasión, ternura y palabras puede crear el clima perfecto para disfrutar del sexo.
    Beso

  5. Carme,
    ahora cansancio. Leyendo un libro, pero agotado después de un doble viaje , madrugando y dos maratonianas reuniones…
    A punto de llegar a Sants.
    Beso

    • Tras una dura semana te mereces un fin de semana relajado, Feri.
      Permite que tu cuerpo flote en el agua, déjate abrazar por ella e inundarte entre la sensualidad de sus dedos, como en los viejos tiempos…
      Disfrútalo

  6. Exquisito, delicioso, excitante, un sueño húmedo en la soledad de la noche, un aullido desesperado por la carne deseada.
    Me encanta, Carme.

  7. Resulta seductor que conviertas los deseos del hombre en aullidos de hambre y su necesidad en la oscuridad de la noche.
    ¿Eres lobo, Javier?

  8. Hola Carme.
    Es un relato que me encanta, cuanto deseo y cuanto amor en una carta, con una despedida excelente, “Te necesito”.
    Soy una mujer que adora escribir cartas, recibirlas…….., no te cuento, confieso que escribiendo puedo expresar sentimientos y sensaciones, que en persona, tal vez nunca expresaria tan abiertamente, por escrito soy más expresiva, mas pasional, incluso podría decir que mas atrevida, y tu blog me permite expresar estos sentimientos con mucha libertad, ( uauh, recibir una carta tan maravillosa).
    Besos mil bella dama.
    P.D: Excusando nuevamente mi prolongada (ciertamente dolorosa, porque adoro tus relatos, ja que són, a veces, mi alimento mas secreto) ausencia.

  9. Cierto, Ester. La comunicación por carta, tan injustamente dejada de lado, ha sido una de las formas más románticas, sinceras y personales de las que se ha dispuesto a la humanidad para manifestar sentimientos, alegrías, desengaños, eventos,… Pero la evolución digital está echando a perder la grafología del puño y letra, el seguido de frases conectadas con un inicio y un final en vez de un seguido de mensajes inconexos y distantes en el tiempo que al final acabamos por interpretar mal.
    No me había planteado el blog como una forma de recuperar esta sana y satisfactoria forma de comunicarnos por carta pero ahora que lo mencionas, Ester, sí que es una buena vía.
    En cuanto al resto, el dolor aquí no tiene cabida y alimentarnos con lo más saludable e incitante es una máxima de este espacio.
    Un beso, Ester

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