Dulce motín en la entrepierna. Relatos eróticos 21

Relatos eróticos motín entrepiernaRelatos eróticos 21                                                                                                                                    Tras una sensual experiencia en la Bodega, Mamen sigue dejándose seducir por su erótica imaginación convirtiendo la atracción a la que Hugo la tiene atrapada en un sueño aunque esta vez con un final inesperado que se le escapa de las manos. No deja de ser el jefe y ello le provoca más ardor y la duda es: ¿hasta cuándo va a poder soportar ese dulce motín en la entrepierna sin pasar a la acción?   

Mamen se deja seducir por su erótica imaginación. Hugo es el jefe y ello todavía le provoca más ardor y la duda es: “¿va a poder soportar el dulce motín que sufre su entrepierna sin pasar a la acción?”

Abrió los ojos y miró alrededor: no había rastro de él, ni tampoco indicio de que hubiera dormido en su cama. Retiró las sábanas y se sorprendió al verse desnuda. Se levantó y abrió las cortinas. De pie frente al ventanal sonrió al sentir un dulce hormigueo en la entrepierna mientras observaba el jacuzzi.

Lo cierto era que no se acordaba de casi nada de la noche anterior, tan solo de que Hugo había propuesto pasar una noche en su Villa familiar y tomar un baño caliente antes de ir a dormir. Le ofreció un bikini blanco, que resultó ser de su talla, bajó las escaleras de la burbujeante bañera, se sentó a su lado, dejó que le rodeara con el brazo acercándola a su pecho y hasta allí sus recuerdos.

Lo cierto era que formaban un buen equipo y aquel viaje los estaba acercando de manera inevitable. De repente, Mamen se sintió pletórica y hambrienta, tomó prestada una camisa de Hugo, guardó el móvil en el bolsillo superior y salió de la habitación, dispuesta a saquear la cocina.

Al llegar al final del corredor un intenso aroma a torrefacto la guió hasta la cafetera. Escogió la opción de un expreso y mientras se preparaba abrió la nevera en búsqueda de leche, pero una tentadora bandeja de tiramisú la hizo cambiar de idea. No lo pensó dos veces, cortó una generosa ración, lo puso todo sobre una bandeja y se dirigió al jardín, dispuesta a disfrutar del desayuno.

Fuera olía a hierba recién cortada y en algún lugar cantaba un mirlo. Vio un rastro de pisadas mojadas sobre las losas del camino y las siguió hasta un rincón donde una ducha goteaba. Cerca, había dos tumbonas cubiertas con toallas blancas. Su aspecto mullido las convertía en el lugar perfecto para dejarse  llevar por la modorra del fare niente y se aproximó a ellas. Fue entonces cuando percibió la silueta de un cuerpo mojado en una de las toallas y miró alrededor. Más abajo, una piscina borboteaba agua por los sumideros. Era un sonido relajante y su libido se rindió al poder de la imaginación…

Hugo estaba de pie recogiendo las hojas del agua con una red. Tenía el torso desnudo y en cada movimiento se le marcaban los músculos de los brazos y el sudor hacía brillarle la piel. Tras retirar la última hoja dejó el utensilio en el suelo y se dirigió a la ducha. Abrió el grifo y dejó que el chorro de agua le cayera por los hombros. Accionó el dispensador de jabón y repartió el gel por todo el cuerpo dejando que la espuma resbalara, colándose entre la licra del diminuto bañador. Hugo tiró de la goma y metió la mano por el interior del tejido. Cogió los testículos y los manoseó sin contemplación, hasta alcanzar el pene. A medida que lo masajeaba la espuma aumentaba y con ella el ritmo con que él deslizaba la mano por el tallo, arriba y abajo, arriba y abajo…  La ducha había pasado a segundo término; se estaba masturbando, exhalando gemidos bajo los efectos de un acompasado vaivén fálico. Relatos eróticos entrepierna dulceEl mirlo dejó de cantar y Mamen de respirar.

Ser testigo de aquel acto al que no había sido invitada sublevó su arsenal femenino: “¡Qué ganas tenía de arrimarse a aquel miembro y de excitarlo con las manos al igual que él estaba haciendo con su sexo!”, se decía mientras observaba a Hugo cerrar la ducha y recostarse sobre la tumbona. Resultaba tan agradable a la vista: el entrecejo ligeramente fruncido, la boca entreabierta, las piernas separadas… Poseía un punto de metrosexual, pero sin llegar a obsesionarse por su apariencia. Era sensible, tenía buen gusto y sus modales eran exquisitos. Se cuidaba y tenía un aspecto envidiable; era un hombre maduro e interesante que tomaba sus propias decisiones y al que no se le conocía amante alguna. Y entretanto Mamen se perdía en su hombría, él levantó la cabeza, se quitó las gafas de sol y la miró, como si desde el principio supiera de su presencia. ¡Estaba tremendo! Esbozó una amplia sonrisa y con la mano le indicó que se acercara. Al instante ella notó las piernas flaquear y la libido inquietar.

—Por fin te has levantado, bella durmiente —saludó mientras la ayudaba con la bandeja—. Debo reconocer que mi camisa te sienta de fábula pero aquí te vas a achicharrar con ella. ¿Te ayudo a quitártela? —insinuó dispuesto a ello.

Realmente, cuanto más avanzaba, Mamen más calor tenía, pero no llevaba nada debajo y no estaba preparada para desnudarse sin más. Esquivó su mirada y se sentó en la otra tumbona. El calor apretaba y el sudor le empezó a resbalar por el escote. El móvil le molestaba y lo sacó del bolsillo, pero al ver que Hugo no perdía de vista la mano dejó que los dedos se deslizaran por debajo de la camisa, acariciándose un pecho. Él se movió nervioso en la hamaca y ella decidió que necesitaba refrescarse. Se levantó y corrió hasta zambullirse en la piscina. El brusco contacto con el agua fría apaciguó sus ansias, aunque no las de él que al verla salir del agua con la camisa pegada al cuerpo, marcándole los pezones y transparentándole el pubis, no pudo evitar la excitación en su entrepierna.

A ella le encantó ver cómo el ajustado bañador se le abultaba y se echó de nuevo a su lado, esta vez con una sonrisa de satisfacción.

—Sí, cariño. Este es el efecto que ejerces en mí —confesó Hugo—. Ayer noche gocé contemplando tus curvas, tus pechos redondos, tus labios… y necesité una ducha, otra cama, y algo más, para aliviar mi pasión.

Mamen lo miró. La tentación de tocarlo, de montar sobre él y de frotarle los labios contra su verga quemaba. Debía hallar una distracción y se fijó en el tiramisú. Había olvidado la cucharilla y la sustituyó por el dedo que hundió en la blanda pasta, untándolo hasta rebosar. Temió que se desparramara por la camisa y chupó el dulce con avidez. ¡Delicioso!, al igual que el maduro semental que yacía a su lado, con la mano sobre los genitales dándose un discreto masaje. Ya no pudo resistirse más, cogió la taza del desayuno y se sentó sobre la tumbona de Hugo. Retiró el bañador mojado, derramó unas gotas de café sobre la punta del pene y las lamió. La inesperada acción le provocó un gemido y ella repitió hasta que el café se acabó y el azúcar final en el capullo caramelizó. Chupeteó los restos entre los pliegues del falo, volteando la lengua alrededor, y cuando endureció lo presionó entre los labios, succionándolo con lentitud. Poco a poco fue aumentando el ritmo y él le cogió la cabeza con las manos para guiar sus movimientos de vaivén. Sentía cómo se iba y Mamen apretó los labios con más fuerza avivando la felación hasta que él sufrió tres sacudidas y su leche tibia en su boca derramó. Ella aflojó la presión pero no abandonó la verga. Seguía dura y lamió los restos blanquecinos que resbalaban por ella. Hugo jadeó y Mamen sintió una erótica sensación. Se tumbó de nuevo en la hamaca y cerró los ojos.

Relatos eróticos entrepierna motínEl sol le calentaba el pubis, los labios solicitaban atención y ella accedió sintiendo cómo el deseo le humedecía el sexo. Recogió las rodillas y separó las piernas. Un inesperado roce en el clítoris la cogió desprevenida y la pelvis se encabritó. Abrió los ojos y vió a Hugo arrodillado al final de la tumbona con los dedos untados de tiramisú. Ella volvió a cerrar los ojos y dejó que le bañara la vulva con la viscosa textura. Al notar el tacto de su boca no pudo evitar arquear la espalda y levantar las caderas ofreciéndole la entrada a su guarida. Sentirle la lengua lamiéndome el pastel en lo más erógeno de su ser era puro gozo y se incorporó para poder observarlo. Al verle el cabello castaño en su entrepierna se excitó todavía más invitándolo a repetir postre, una y otra vez, hasta que los espasmos le impidieron seguir comiendo más…

Era mediodía cuando el sonido del móvil despertó a Mamen. Todavía sufría el efecto del tintineo en la vulva y el cimbreo metálico del celular amenazaba en volver a endurecerle el pezón. Lo último que deseaba era interrumpir aquella agradable masturbación y dejó el teléfono sonar. Pero tanta insistencia al final le hizo dudar. Hugo estaba al caer y tal vez la quería avisar. Se ruborizó al pensar en él y tras el temple recuperar, acabó por contestar.

—¿Si? —preguntó con un hilo de voz.

Al otro lado, un suspiro profundo seguido de un gemido fue lo único que respondió. Ella esperó, casi sin respirar hasta que un murmullo la hizo temblar.

— Quiero más dulce, pequeña —le oyo susurrar.

 

Fragmento de la novela: “Jaque mate al orgasmo nocturno” presentado al Premio internacional de literatura erótica escrita por mujeres Válgame Dios.

29 comentarios de “Dulce motín en la entrepierna. Relatos eróticos 21

  1. Felicidades Carme porla intensidad y la sensualidad del relato.
    Tu estilo hace sentir la situación como propia.

    Felicidades a Mamen por conseguir lo que deseaba.

    • Es difícil no conseguir lo que deseas en sueños, Feri. Aunque lo bueno sería lograrlo en la vida real, ¿no crees? Feliz lunes

      • Conseguir realmente lo que deseas, siempre es agradable.
        Es importante no ceder en un deseo, quizás algun día se cumpla.
        Feliz luna de lunes, bonica

  2. Hola Carme.
    Uauh, excelente, un placer (de palabra y hecho) empezar la semana con tus relatos.
    Es agradable la sensación que he tenido al finalizar el relato, es un sueño o ha ocurrido en realidad, ¿realmente Mamen ha estado con Hugo o su inconsciente le ha jugado una mala pasada?, dejas el final al antojo del lector, y esto amiga mía, es encantador.
    Un relato caliente, excitante, provocador y muy, muy húmedo. Mamen es realmente una mujer fatal, provocadora e insinuadora hasta la saciedad.
    Un placer estar a tu lado bella dama, te deseo una feliz semana.
    Un petó.

    • Te aseguro, querida Ester, que lo realmente estimulante es sentir que al lector le gusta el relato, sea hombre o mujer. Cuando se escribe se hace con una intención pero no siempre se cumplen las expectativas pues cada uno tiene unos parámetros de interpretación y los gustos del público son variados e inesperados. Mamen es una mujer que vive más tiempo en su mundo imaginario que en el real, sobre todo en el ámbito sexual en el que su perspectiva difiere de lo que los hombres le ofrecen e intenta hallarlo blandiendo sus armas de mujer. Abrazo de lunes, Ester.

  3. Oh, genial. Cuanta belleza y sensualidad al límite del erotismo más puro y arrebatador

    Es un placer leerte, así, de caliente (si se me permite la expresión) de exuberante, de sublime.
    Ahora vas y me tildas de sarcástico, o cuanto poco de irónico irreverente, ya verás.

    Por cierto… el otro día nos volvimos a ver, en persona. Sí, físicamente.
    ¿A caso tengo de dejarte el camino lleno de miguitas de pan para que des conmigo?. ¿Y no me vuelvas a decir aquello de que me escondo bajo el anonimato?

    • Aquí se permite cualquier expresión, Mahler, siempre y cuando se cumplan unas mínimas normas de respeto.
      Me alegro de que consideres tan bucólico el relato. Supongo que es tu forma de decir que te ha sabido a poco.
      En cuanto a verme y no identificarte como tal, pues tus razones tendrás. Morbo, ¿quizás?
      No sé lo que Mamen, la protagonista, pensaría de ti; por mi parte, alguien que desaparece los viernes y no aparece hasta el lunes es que está muy pillao y necesita de un espacio como este para desahogar lo que el fin de semana no le pueden dar.
      ¿Esconderse bajo el anonimato? Pues ya que lo mencionas puede ser un buen título para un nuevo relato.

      • Supones mal, como siempre, querida : No me ha sabido a poco, me ha parecido patético; solo eso. Toda una apología al egocentrismo más esnob (insisto)

        A ver… que es que no sabemos leer entre líneas : ¿Cómo me vas a dar morbo, o como puedo sentir morbo, por no identificarme cuando hemos estado hablando tú y yo, en compañía de más personas, en un lugar en el cual, por decirlo de alguna forma, “alternamos” o coincidimos de vez en cuando?.
        Lo que me provoca este hecho, no es más, que entretenimiento puro, y duro. Ni te imaginas lo bien que me lo paso sabiendo lo que sé. Y observando, te. Para luego comentar en tu blog… ¿erótico?. ¿Lo he dicho bien?.

        ¿Lo que Mamen, la prota, piensa de mí?. Ainssss… ¿y luego dices que no eres esnob?
        Me importa un comino; qué me va a importar. Si es que…

        Pero vamos a ver, alma cándida, cómo puedes saber si aparezco y desaparezco de viernes a lunes, si ni siquiera te has percatado de que, como te digo, me has tenido delante de los morros y tú tan hapy.

        Pillao?. Necesitado de un espacio como este?. Desahogarme de lo que el fin de semana no puedo conseguir?… Para la prosa erótica no tienes el menor tacto erótico, pero para el humor, vales un potosí.

        Pdta : a ver si la próxima vez que nos veamos… pillas cacho, que falta te hace

        • No te enfades, hombre, que escribo para divertirme, no para seducirte. Aunque sí hay algo que me intriga, insolente Mahler: a ti el erotismo, ¿a qué te sabe?
          Ah! y lo que sí te pediría es que te olvides de la palabra “snob”. Se hace repetitiva y aburrida y además, “pixes fora de test”

  4. Lo siento, hasta hoy no me he atrevido a intervenir. Carme, me gusta como escribes y ver como día a día te superas. Tus relatos son imágenes vivas y transmiten una realidad en la que consigues que yo me transforme en Hugo y te sienta como Mamen.

    ¿Pero cómo es posible? ¿A nadie le ha sido indiferente esté relato? Pues a mí me ha seducido y por qué no decirlo: ¡me ha puesto cachondo! Sé que no es nada original pero es lo que siento y ya estoy esperando el siguiente capítulo.

    • Bienvenido, Titus. Casi suena a un “Ave Cesar” aunque en este caso seguiría un: “los que van a morir de placer te saludan”. No te disculpes, no llegas tarde pues puedes recuperar el tiempo perdido con Mamen en los capítulos anteriores.
      En cuanto a lo de superarse, te aseguro que son vuestros comentarios los que me lo permiten y a veces, alguno de elllos, como los de Mahle, los provocan. Es un reto y tal como le decía esta mañana a Ester, no es fácil cumplir todas las expectativas y al igual que a Feri te digo lo mismo, Titus: “No te engañes con Mamen”. Los sueños pueden tener más poder que la realidad… Espero volver a “verte”…

    • Petrus, estoy de acuerdo contigo pero justamente este espacio es para compartir palabras, palabras en forma de literatura que nos permiten disfrutar de algo tan preciado e intenso como es la erótica ¿No te resulta necio e incongruente, Petrus, tener que “hacer oídos sordos” en un blog como este? No lo creé para este menester y va a seguir siendo así. Gracias por tu apoyo, querido.

  5. En cuanto a este relato o otros relatos de Carme decir que gustan. Me interesan. Y además decir, que valoro el esfuerzo de escribirlos y de publicarlos. Por otro lado, quisiera comentar que a Mahler no lo entiendo. Me pregunto. A que se debe esta critica tan agresiva si es mas facil no leer? Porque continua visitando este blog si Carme y sus escritos son tan poco indpiradores? Si la tiene tan cerca, porque no se lo dice a viva voz? Cobardia? O acaso se siente despechado/a? Voyeaurismo? Infantilismo?

    • No hay nada más excitante que alguien que te siga, nada más emocionante que alguien que te rete, eso sí, siempre y cuando lo haga de forma incitante, sensual y, por encima de todo, respetando el deseo de ambos. No es así en este caso y si hay un por qué, no me importa hablarlo. Pero me da la sensación de que este “señor/a” no pretende nada de eso, Carme, todo lo contrario. Él/ella también tiene un blog de erótica pero no está tan visitado y de esta forma, en el anonimato, pisa la competencia sin ser delatado. Qué triste o patético, tal como él/ella me describe.

  6. Pienso que todas las opiniones son válidas, pero no deja de sorprenderme Mahler con exagerada acritud. Las críticas son válidas si son constructivas, sino son gratuitas. Gustav Mahler fue un excelente compositor, contruía no destruía.

    Carme, nos aporta con elegancia y estilo, un estímulo y una excitación a nuestro devenir diario. Gracias por ello.

    • Gracias, Feri por este apunte sobre el excelente compositor. Aunque hay algo a tener en cuenta, pues como representante del postromanticismo Mahler quizás se encuentre a gusto con la rebelación que en aquellos años se propagaba contra las formas de vida de los burgueses y de aquí su obsesión por hablar de lo “snob” sin parar. “Sentían aversión por los valores de la sociedad y con el deseo de evadirse de la grisura y angustia de la realidad, caían en ciertos vicios como el alcohol y las drogas. Se aferraban a la aventura, la soledad, lo familiar o íntimo, y a veces al odio de su propia existencia, de forma que algunos de ellos acabaron en la locura o el suicidio”… Nunca se sabe que puede ir detrás de un seudónimo con esta identidad, pues. Feliz tarde, querido, Feri y gracias por tu apoyo

  7. Todos los que estamos aquí, que somos muchos, nos gustan los relatos de Carme, apreciamos lo que escribe y nos deleitamos con ello.
    Todas las opiniones son validas, porque cada uno de nosotros tiene su manera de ver y comprender el relato, este es el desafío de un escritor, (sea erótica, novela negra, etc,..) llegar al lector y hacerle sentir, vibrar, pero ante todo prima el respecto.
    Mahler, te crees muy hombre por faltarle al respecto detrás de un pseudónimo? I si has coincidido con ella, no se lo puedes decir a la cara? A esto se le llama cobardía, te lo pasas bien sabiendo lo que sabes, y que sabes? Que escribe relatos eróticos? al menos ella pone nombre y rostro a sus comentarios. Nadie te ha obligado a estar aquí y ya que sus relatos no son de tu agrado, no veo la necesidad de seguir visitando su blog.
    Siempre a tu lado bella dama. Gracias por estar y ser.

    • No deja de ser curioso, Ester, que todos coincidamos en la libertad de expresión y en la riqueza que nos brinda el debate como ya hemos hecho en otros relatos. Pero en estos dos últimos, y añado “El poder de follar las mentes” ha aparecido un elemento de distorsión llamado “Mahler” Pero fue muy astuto y su primera crítica me cameló: encantador, sugestivo, casi como un político…. Y fíjate que cuando acepté su comentario, su táctica ya cambió por completo en forma de ataque. Y es cierto, no le importa en absoluto ni como escribo ni lo que se opine al respecto, tan solo ha logrado un camino para destruir y lo va a seguir haciendo.
      Lo único que espero es que no nos confunda y podamos seguir con lo que nos atrae: la erótica y lo que sentimos al leerla y compartirla. Abrazo, querida Ester y gracias por seguir a mi lado.

  8. A titulo personal, déjame decirte que el pseudónimo te va grande, será que eres insignificante y te escondes detrás de lo que nunca seras.
    Gustav Mahler era considerado uno de los más importantes directores de orquesta y de ópera de su momento. Un gran hombre.

  9. Mi primer apellido realmente es Mahler; y de eso no tengo yo la culpa.
    El hecho de que presupongáis que es un alías o un nick con referencia al gran Gustavo… eso ya, es culpa vuestra.
    Y de las pocas luces de vuestros cerebros.

    Una cosita os voy a dejar muy clara, Fuenteovejunos : Si seguís tratándome así, con esa ira, rencor y desprecio… NO, VUELVO. Lo sepáis. Vamos hombre, faltaría más.

    Y por lo que más queráis, no le deis tanto pábulo a un fulano, aparentemente cabrón, en detrimento de lo que realmente os trae aquí; que no es otra cosa, se supone, que la publicación de los post de Lady Barba.

    Qué poca vergüenza tenéis, joder… de todas las bobadas que habéis escrito, y mirad que han sido muchas, ni una sola palabra opinando de la entrada de Carme. Salvo las lamidas de culo del caballero cruzado Petrus.

    Ya os vale, seres

  10. Por cierto, Carme : ¿Y tú donde has visto el erotismo que dices en mi blog?.
    No, si al final, hasta los anuncios de compresas te van a parecer eróticos. Ahora lo entiendo todo.

    ¿Que busco lectores?, ¿que mi blog no está tan visitado?, ¿que piso la competencia?; pero tú, tú…
    ¿Dónde has visto tú las visitas a mi blog?, si no tengo contador de visitas, ni listado de seguidores, ni siquiera habilitados los comentarios, ni nada de nada salvo mis textos ilustrados con fotografías que bajo de la red y una playlist a modo de B.S.O.
    ¿Y todo eso por qué?, porque no necesito de los demás para alimentar mi ego y mi autoestima, querida.

    ¿Que me escudo en el anonimato?… Joder, pues como no quieras que te mande una foto mía acompañada de una copia de mi DNI, ya no sé como puedo ser menos anónimo que todos los que pululan por la blogosfera, sin ánimo de lucro, claro está. No como tú, que lo que pretendes es beneficiarte económicamente de una u otra forma.

  11. Mahler.
    Te lo vuelvo a repetir, porque veo que no te ha quedado claro, los que estamos aquí nos gustan sus relatos y su blog, la admiramos por escribirlos y compartirlos con nosotros, y como has podido comprobar, todo/as estamos de su lado.
    Has empezado una guerra que no era necesaria, has faltando al respecto a Carme, y a todos los que estamos aquí, si no te gusta como escribe, si sus relatos son tan horribles (solamente para ti) es muy fácil, hazte un favor y no vuelvas mas, aquí ja no eres bienvenido.

    Carme, te puedo pedir un favor? Elimina este indeseable y todos sus comentarios del blog y no entres en este juego sucio que ha provocado, no vale la pena perder ni un minuto por este ser, no hay mejor respuesta que la indiferencia.
    Creo que hablo en nombre de todos, ara puedes atacarme y insultarme, no te preocupes, me sudan todas tus palabras, y si he perdido un minuto de mi tiempo en contestar, es solamente por Carme, porque, aunque los que estamos aquí también somos “anónimos” quiero que sepa que la apreciamos y estamos a su lado.
    Mahler, eres basura y como tal, se tira y elimina, no creo que seas aceptado ni en una planta de reciclaje.
    Siempre contigo bella dama.

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