¿Mujeres, masturbación o fantasía erótica?. Relatos eróticos 32

 

Relatos eróticos 32

 

Relatos eróticos masturbaciónLo siento, querida, pero me has llegado a poner tan caliente con tu fantasía erótica, con tus fotografías atándote de pies y manos, colgando de una polea en una cueva en la que pareces esclava de alguien que no soy yo, que me he visto obligado, sí, oyes bien, ¡obligado!, a joder con otra. Y quiero que sepas que lo he hecho con toda la frustración que llevo dentro hasta hacerla gritar de dolor al tirarle de las sogas de seda que compré el día que me contaste tu fantasía. Todavía estaban por estrenar y me ponía malo cada vez que las veía en el cajón del despacho.
Necesitaba sacarte de mi mente y sacudirme del cuerpo la ansiedad que siento al imaginarte cerca de mí, con tu encantadora sonrisa que me extrae hasta la última gota de masculinidad y me convierte en esclavo de tu cuerpo y de tus promesas nunca cumplidas. Pero mi polla estaba enferma por tu espera y ayer, no pude más.
Sé que esta chica está loca por mí desde hace tiempo y cuando la invité a salir, casi se orgasma en medio del despacho. No me costó nada quedar con ella, al contrario de lo que me pasa contigo que cuando parece que estoy a punto de convencerte, me rehúyes con cualquier excusa. No te imaginas lo frustrante que resulta. No soy perfecto, lo reconozco, pero me desvivo por ti, por tenerte a mi lado, por hacerte disfrutar…, aunque lo único que consigo son largas. Y ayer, fumando un pitillo envuelto en el frío y el bullicio de la ciudad, me detuve a pensar si eres consciente de que un hombre también tiene sentimientos, necesidades y deseos que no son solo sexuales y que muchas veces no encontramos en la mujer que deseamos. Tenía los dedos helados, el sexo hinchado y el corazón cabreado. Tiré la colilla al suelo y la pisé con la suela del zapato con la misma rabia que te hubiera pisoteado a ti por tenerme a pan i agua. Entré en el despacho y te envié una última propuesta, golosa, con chocolate fundido entre tus pechos y una frambuesa como pezones, pero tal como era de esperar, no contestaste. Te había otorgado la última oportunidad y tú, la habías rechazado…
Quedamos al salir del despacho y le propuse tomar algo como excusa para emborracharme, pues lo único que deseaba de ella era follarla como un animal para vengarme de ti y de tu jodida vanidad.
Pero, ¿quién coño te has creído? ¿Es que piensas que eres perfecta, que no hay otras mujeres que me pueden satisfacer más que tú? Pues vas muy equivocada y ayer me di cuenta con esta chica. Deseosa de complacerme, a todo me obedeció, sin rechistar, sin ponerme impedimentos, sin “peros”, sin malas caras. No como tú que te haces rogar y cuando creo que te tengo, va y desapareces.
Daba gusto estar con ella, hablarle de mis hazañas sintiendo sus ojos enloquecer por estar conmigo mientras tú solo te dedicas a despreciar mis ofrecimientos y a volver a mí cuando te apetece o me necesitas. Supongo que te consideras libre de jugar conmigo y de ponerme a prueba, ¿no? Bueno, pues yo no voy a esperarte más. No me gusta tener que perseguirte hasta el infinito para quedar. Si dos quieren, encuentran el momento. Yo lo he intentado contigo pero no habido manera y no voy a insistir más. Sabes de sobras que me atraes en todos los sentidos y escenarios, incluso me gusta jugar si hace falta pero, si no hay respuesta… Uno no es de piedra y necesita sentirse recompensado y tras meses de espera, he acabado follando con ella, dos y tres veces hasta hartar, hasta no poder más, hasta quedar vacío de tu nostalgia y de tu recuerdo. No era mi deseo pero la vida es un “soplo” y se debe aprovechar.
Por mí, ahora puedes pudrirte en tus telarañas vulvianas porque dudo que ningún otro hombre te soporte. Y que conste que lo digo consciente de que he hecho todo lo que estaba en mi mano: he intentado complacerte con todos los medios habidos y por haber, he sido paciente, he escuchado tus quejas, te he seguido la corriente, me he tragado tus días de fastidio hormonal y cuando parecía que los astros estaban en línea, aparecía tu puto dolor de cabeza y tenía que contentarme con una paja.
Sabes que para mí eres como Relatos eróticos mujeresuna golosina dulce y sabrosa que se me deshace en la boca al chuparla, pero los hombres, no solo somos machos cabríos, también tenemos un corazón.
Acaso te has preguntado por qué eres tú la que siempre me critica lo que digo, lo que hago y lo que dejo de hacer ¿Alguna vez me he quejado yo? Todo lo que haces me parece bien y te apoyo pero, a pesar de ello, no recibo nada a cambio más que un desdén tras otro. Quizás ya sería hora de que te miraras al espejo y no para contemplar tu bonito cuerpo sino para que te analizaras un poco. Seguramente, te darías cuenta de que eres injusta conmigo y de que utilizas tu condición de mujer como excusa cuando en realidad igual son tus miedos e inseguridades los que te impiden liberarte de esas ataduras que te reprimen, los que no te dejan llegar a más pero que te van de maravilla para esconderte en su trastero y así evitar manifestar que en el fondo me deseas con locura. Sí, y ahora no te hagas la ofendida. Soy sincero contigo, por tu bien. Y ya puestos, ¿alguna vez has pensado cómo me quedo yo cuando me niegas tener sexo, cuando me echas en cara no ser lo suficientemente cariñoso, cuando te quejas de que he ido demasiado rápido? No, no te molestes, que debería esperar demasiado a que me contestaras. Ya lo hago yo por ti. Te aseguro que es de lo más desagradecido y frustrante. Te pasas días sin hablarme y yo preguntándome qué he hecho tan mal, si te merezco, qué puedo hacer para subsanar mi falta y tantos latigazos más que al final pongo en duda de que sea un buen amante para ti o para cualquier otra mujer.
Ahora debo dejarte. Ella me está esperando en la calle y hace frío. Como ves, no soy tan insensible…
Solo te pido que te pongas en mi piel y seas sincera conmigo y contigo misma. Igual te sorprendes…

THA

Este relato epistolar es la continuación de una primera carta ya publicada en Letras Inquietas http://letrasinquietas.es/confesiones-masculinas-por-carta-1/

 

9 comentarios de “¿Mujeres, masturbación o fantasía erótica?. Relatos eróticos 32

  1. Carme,

    Fantástico relato,…… a colación con nuestras palabras del otro día.
    Él vierte su fustración en la menos deseada pero más asequible.
    En el fondo te doy la razón, es mejor vehicularlo mediante el sexo con otra/o, es una buena salida.

    Me encanta leerte, tus palabras y relatos siempre excitan y reconfortan.

    Por cierto me encanta la primera fotografía, la perspectiva y la modelo.

    Petó

    • No es fácil ponerse en la piel de la pareja, sea del sexo que sea, porque cada uno somos un mundo animal y racional y, por descontado, sexual. Te aseguro, Feri, que el ejercicio ha sido arduo y interesante y duro. Tus críticas de la última entrada fueron punzantes pero me ayudaron y callé el dolor. Me alegro que el resultado sea satisfactorio.
      En cuanto a la fotografía, felicitaré a la modelo y a la fotógrafa.
      Me alegro de que sigas aquí…

  2. Hola Carme.
    Hoy no he leído un relato erótico, he leído un fantástico relató en honor a todos los hombres que han sido “despreciados” por una mujer.
    En este relató vemos una protagonista, muy superior y prepotente, que no tiene ninguna intención de acostarse con el, (por miedo, por inseguridad o simplemente porque no le apetece), pero creo que lo mejor es dar una respuesta, aunque duela y no esperar que descargue todo su potencial sexual en otra persona, que al final, será la que saldrá dañada, porque es la que realmente esta loca por el.
    Todas las mujeres (Jo me incluyo) hemos tenido este momento de “poder” sobre un hombre, y después de leer este relató, solo puedo decir una cosa. Lo siento.
    Un abrazo de domingo tarde bella dama, siempre a tu lado.
    “Boig per tu” de Sau, una preciosa canço, m’encanta.

    • No te niego, querida Ester, que hay hombres que han sido despreciados por una mujer y no voy a poner ahora en duda de quién ha sido el que ha tirado la primera piedra. Lo que no voy a hacer es pedir perdón por mi conducta a la que siempre he antepuesto un antecedente de circunstancias y situación claras y transparentes. Otra cosa es que el susodicho no quiera o no le interese escuchar pensando que lo mejor es tirar por lo sano. ¿Mata Hari, Ester?
      “Boig per tu” de Sau, per a mi Carles Sabater, un home al que m’hagués encantat seduir…

  3. Carme,

    Si, sigo aquí, se me hace dificil no esrar; y que a tí te alegre.
    Imaginate a Carles Sabater dedicandote el “Boig per tu”, sueña.

    Ester, no lo sientas, lo hecho, hecho está, y seguro que tenías tus razones de utilizar ese “poder” que a menudo tenéis sobre los hombres.

    M’agrada llegir-vos..

    • Soñar es un arma de doble filo, Feri, y el recurso más fácil al que acceder cuando lo que deseas te falta en la realidad. Carles Sabater fue un sueño en mi camino de la adolescencia a la madurez que recuerdo con nostalgia pero ahora otros cantan en las puertas de mi sexo, más cercanos, más tangibles, más…

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