Mucho pene, poco hombre. Relatos eróticos 14

 

Relatos eróticos 14

Relatos eróticos pene hombreOs presento a Gloria, una mujer especial por la forma en que nos hemos conocido y lo que compartimos, a pesar de la distancia que nos separa. Un día nos leímos, nos gustamos y decidimos compartir nuestro placer por la erótica. Así empezó un proyecto de idilio que hoy toma forma de poema.

 

Así se describe Gloria:  

Hastiada de escrituras formales y rigideces editoriales, he aquí que un día decidí sacar el “otro yo” literario. Y nada mejor que el erotismo, que a unos fascina y a muchos otros escandaliza, para mostrarlo. Este poema pretende que las mujeres se den cuenta de cómo una práctica sexual harto común, muchas veces es asumida por los hombres como expresión de un dominio que pretenden tener sobre la pareja. Por si alguien se lo preguntaba: sí, está basado no en una, sino en varias experiencias similares.

Y así se expresa Gloria:

 

Relatos eróticos hombre peneMUCHO PENE, POCO HOMBRE

Estás ahí, frente a mí.
Desnudo, te gozas a ti mismo.
Soberbio, el pilar de carne se yergue,
esperando tenso el homenaje.
 
Me miras lúbricamente
y a ti mismo te acaricias.
Estas ahí, frente a mí…
Pero tu pensamiento, ¿dónde está?
 
Cual si fuese la vez primera,
todavía vestida, sentada en un taburete,
contemplo tu miembro poderoso.
Luego, alzo los ojos, buscando los tuyos.

Pretendo decir algo, pero me agarras los cabellos y me obligas a callar. Lo temes. Presientes que te diré que “te amo” y tu miedo, te degrada a lo ordinario.

 

Empujas el ariete casi con ira,
te masturbas con mi boca y pretendes
que así esa frase de amor se ahogue,
y que yo, empequeñezca.

Te sacias con angustia y diría que con dolor.
Acabas rápido, tu propio semen te avergüenza.
En mí queda, simplemente, algo molesto,
como un guijarro incrustado en la piel.

81 comentarios de “Mucho pene, poco hombre. Relatos eróticos 14

  1. Carme, agradezco el espacio que has brindado a este poema, así como tu dedicación y acierto para ilustrarlo. Y bueno, ahí está ya… listo para recibir comentarios. Saludos. Gloria.

    • Gloria, sabes que cuando leí tu poema también me sentí identificada y este es un espacio para que hombres y mujeres podamos ser conscientes de lo que siente y necesita el sexo contrario. Me pareció una buena oportunidad al igual que el hecho de compartirte como escritora, y espero que haya una continuidad. Abrazo

    • Gloria. te felicito por el poema. Tiene un ritmo entrecortado hecho a base de frases breves, algunas de las cuales parecen verdaderas sentencias. El contenido es demoledor. Es un poema femenino, sí, pero aun siendo hombre, comparto de la primera letra a la última. Te reitero mi felicitación, y el agradecimiento a Carme por compartir este poema (la poesía nos hace mejores, no lo dudéis).

      • Josep, muchas gracias por tu comentario. Y sí, el ritmo entrecortado es de alguna manera intencional, como el jadeo de la excitación en una situación muy… digamos comprometida. Debo reconocer aquí el buen ojo de Carme, quien al corregir algunos detalles del poema, le dio más fuerza. Saludos.

      • Josep, cuando leí el poema de Gloria, no dudé en invitarla a “publicar” en este espacio que considero un tesoro por las riquezas que en él se recogen y los aprendizajes que de ellas obtenemos. En pocas palabras, ha sido capaz de que tod@s, independientemente del sexo, edad o creencias, nos sintamos identificad@s y eso lo considero todo un éxito.
        Una confidencia, Josep: creo que nunca voy a poder escribir un poema.
        Una petición, Josep: ¿por qué dices que la poesía nos hace mejores y no así la prosa?
        Gracias por compartir y espero verte de nuevo. Abrazo

        • Y en cuanto a los retoques que comenta, fueron mínimos, aunque ya se sabe que la puntuación puede cambiar por completo el sentido de una frase…

        • En la poesía el poder connotativo o sugeridor del lenguaje se libera más que en la prosa. Creo que es el arte más puro que se puede hacer con palabras, y el arte nos hace mejores. La poesía es un lenguaje en sí mismo, como la música (ambas compartenel don del ritmo).

          • Te leo, Josep, y me cuesta interpretar tu descripción. Quizás porque soy mujer de ciencias y no estoy acostumbrada a destilar en pureza, aunque no me importaría aprender. Abrazo

  2. No puedo hablar por el resto de lis hombres, pues nunca he hecho el amor con ninguno de ellos. Solo puedo expresar que mi mayor satisfacción en el acto sexual es que mi partenaire goce lo máximo que yo sea capaz de darle. Primero por un componente de dar a quien deseas, y segundo por un componente de egoismo; si a una mujer le haces sentir lo que otros hombres no han sabido darles, ella te hará gozar de verdad. Quid pro quo.

    • No dudo, querido Feri de que como hombre desees que una mujer quede prendada de tí por este componente de egoismo que muy bien defines. Pero una cosa es desearlo y otra, conseguirlo. Solo te pido que te detengas unos momentos y te hagas esta pregunta: ¿Cuántas veces una mujer bajo tus brazos ha gozado hasta el final y tu te has quedado a medias? Do ut des

    • Buen comentario y muy buena actitud ante el compartimiento del placer sexual, LLETRAFERIT. De hecho, el que sea placentero ver gozar a nuestra pareja, habla de la relación verdadera, carente de egoísmo y complejos. O sea, lo contrario a lo que intenté plasmar con mi poema, el cual se refiere a un hombre tan lleno de represiones, que hace de su gozo (dominante) un sufrimiento (culpabilidad que le impide sentir la plenitud).

      • Que una mujer pueda analizar el estado psicológico de un hombre por su actitud sexual implica que sus actos son muy transparentes y que quien los analiza es muy sensible y observadora. Pero si además es capaz de reflejarlos por escrito y más en forma de poema, considero que es una hábil escritora. Solo me chirría que hayas tenido que pasar por ello, Gloria. Abrazo.

        • Bueno, Carme: en “el momento” no cabe el análisis. Este viene después, con la observación de la circunstancia en tiempo pasado. Cierto, no es una experiencia agradable, pero todo en esta vida es un aprendizaje. Saludos.

          • Lo que no tengo tan claro, Gloria, es que el aprendizaje sea una garantía ¿Te suena la canción de Julio Iglesias, “Tropecé de nuevo y con la misma piedra”?

  3. Carme. Cierto que normalmente el hombre llega al final. Pero recuerdo casos en que he logrado satisfacer a la dama, con diferentes orgasmos y mi momento final fue de lo más normal. Y? Si ella gozó, me doy por satisfecho.

    • Casi siempre, Feri y tú lo estás corroborando. Puede ser más o menos satisfactorio, pero el orgasmo lo tenéis. El problema es que que cuando estáis satisfechos, a menudo, ya no pensáis en ella.

      • Hay algunos hombres sabios que, si están muy calientes, primero llegan pero al terminar, en lugar de caer en el “reposo del guerrero”, hacen una breve pausa y luego se dedican, con más calma y paciencia, a pulsar a la mujer cual si de un instrumento musical se tratase. Con ello se vuelven a excitar. Dejan que la mujer se rehaga (sobre todo si el orgasmo de ella fue muy intenso y queda demasiado sensible) y luego van por la segunda tanda, ya sin apremios, golosamente. Entonces suelen llegar orgasmos más suaves, más prolongados…

          • Mmmm… pues sí, podría ser, Carme. Entonces también podríamos hablar de la contraparte de la “envidia del pene” freudiana. Y también es cierto que hay mujeres dominadoras que obligan a su “víctima” a practicarles el cunnilingus o follárselas, a manera de tributo.

      • Carme, reconozco que en algunas ocasiones en que por razones ‘logísticas’ una mujer pueda haberme orgasmado y yo no he podido complacerla. Pero siempre porque ella ha deseado hacerlo, nunca por obligación.

    • Carme y LLETRAFERIT: Si bien es cierto que los hombres suelen llegar hasta el final, también lo es que hay mujeres que, en lugar de buscar su placer (no todo es responsabilidad exclusiva del otro), lo fingen. Y de ahí se deriva, tarde o temprano, toda una cadena de resentimientos que van vulnerando a la relación de pareja. “Terminar” no siempre es eyacular, también hay orgasmos masculinos sin eyaculación. De hecho, en algunas técnicas sexuales tántricas se maneja esto. Y puede ser un placer tanto o más intenso que el eyaculativo. Mi pareja dice que, al prolongarse debidamente, conduce a un estado de éxtasis.

        • Motivos hay muchos y variados, Carme. Algunas lo hacen para abreviar el encuentro sexual /que entonces no les est[a resultando tan placentero/, otras por diversos tipos de conveniencias. Abrevio pues algo ocurri[o en la red que me desconfigur[o el teclado. Saludos.

  4. Hola.
    Una manera de demostrar el poderío de todo macho. Desde mi punto de vista femenino, lo encuentro desagradable, será porque me imagino la situación y una especie de nauseas recorren mi cuerpo, agarrarme del pelo y obligarme a callar mi boca con su miembro……, ni hablar.
    Nunca me ha gustado, como mujer, estar de rodillas y sentir el pene dentro de mi boca, y aun menos notar el semen, da una especie de “domino” al macho y una pequeñez a la mujer increíble. Hay muchas maneras de gozar ambos y esta es solamente suya..
    Os deseo lo mejor a ambas.
    Saludos

    • Querida Ester, te percibo muy distante y fría. Me sorprende y quiero suponer que se trata del argumento del poema.
      Me gustaría saber si lo que encuentras desagradable es la forma en que el poema cuenta una realidad más que colectiva o cómo te afecta su contenido.
      Te aseguro que si nunca has sido sometida a esta acción por la fuerza, eres muy afortunada, Ester. Pero al decir que “nunca te ha gustado” implica que sí lo has catado.
      Intentemos quitar un poco de acidez al tema: ¿Es posible que todo dependa del momento y de la intención de cada uno? Una felación a voluntad puede venir causada por dos motivos:
      Por propia iniciativa, a causa de un deseo lujurioso o por desear tener el dominio sobre aquel hombre; o por el cariño que se le profesa al hombre que te lo pide y al cual le concedes su deseo, a pesar de que no sea de tu agrado. Pero es que tampoco lo veo tan distinto de que te penetren sin ganas, porque toca.
      Lo que está claro es que a la fuerza y contra la voluntad, no se obtiene más que resentimiento que, a la larga y si no se enfoca bien, puede llegar a afectar a las relaciones. Abrazo, querida Ester

    • Ester, en tu comentario se cumple, en principio, aquello de “en gustos se rompen géneros”, y también aquello de “en el pedir está el dar”, así como lo de “a la fuerza ni los zapatos entran”. Nunca será lo mismo practicar una felación impuesta, a gozar verdaderamente el sabor de un pene limpio y bien dispuesto, que pende de un hombre que no está en actitud dominante, sino más bien, controlándose a sí mismo para “entregarse” a la boca golosa de su pareja. Y aquí sería lo mismo que con las posiciones para realizar el coito: la mujer arriba, controla los movimientos.

  5. Hola Carme. En primer lugar pedir disculpas por mi tardanza en contestar, he estado un poco liada.
    En respuesta a tu escrito, felicitarte, por detectar mi estado de animo, soy pasional y siempre elevo mis sentimientos a la máxima expresión, aunque nunca pierdo la sonrisa, mis palabras son el puro reflejo de mi estado.
    Nunca he sido sometida a esta acción por la fuerza, (supongo que soy afortunada) y aunque si que lo he catado, nunca ha sido de mi agrado, y tal como explica el poema, cuenta una realidad más que colectiva, de una violencia de género, más que de un relato erótico, y como muy bien dices, por la fuerza o por querer satisfacer a tu pareja a la larga no se obtiene más que resentimiento y pueden perjudicar la relaciones sexuales. El sexo es como el comer, necesario y muy placentero, pero siempre eliges lo que te gusta a tí, (tanto él como ella). Podemos compartir platos y degustar diferentes sabores, pero si no es de tu agrado, plato olvidado y buscamos ágapes apetecibles a los dos, siempre intentado buscar el equilibrio entre tu pareja y que las relaciones sean placenteras para ambos.
    Muchas gracias por tus palabras, eres un encanto de mujer.
    Un abrazo hermosa dama.

    • Nuevamente contigo, Ester: en tu comentario ampliado veo que, aunque al principio parecía un disenso, finalmente coincidimos en la postura respecto al sexo oral brindado a un varón y sus posibles manifestaciones/interpretaciones/implicaciones. Te envío saludos.

    • Me reconforta volverte a tener por aquí, querida Ester, con tu talante cariñoso y sincero al que ya me tenías acostumbrada.
      No estoy segura de que el poema denuncie una violencia de género, pues no estamos hablando de una violación, sino de una felación a la que una mujer puede hasta dañar al hombre en caso de sentirse agredida.
      Y hablando con toda confianza, me alegro de que hayas catado este “ágape”, pues es la única forma de saber si quieres repetir y si se da el caso, cómo aderezarlo.
      El placer es mío al querer compartir en este espacio. Abrazo

    • Enigmático e inquietante comentario de la mano de una inexpugnable e intrigante persona.
      Partiendo de que hablamos de ambos sexos, sin distinción, cierto que el sexo es libre pero debe ser consentido por ambas partes. De los sentimientos, sensaciones y efluvios, creo que se encarga la libido.
      ¿Es así?
      Abrazo Shang Yue. Espero, más…

  6. El sexo no es que sólo sea libre, es que es infinito. Si nos despojamos de prejuicios y tabues.

    Y no está entre nuestras piernas, si no, en nuestras mentes.

    • Anne, el infinito es algo intangible, nada que ver con la realidad pura del sexo.

      Y creo que reside en todo nuestro ser: es una sensación, es un acto, es un recuerdo…Es todo lo que queramos que sea, independientemente de prejuicios y tabúes. Feliz día, Anne

    • Shang Yue, el sexo, o mejor dicho la sexualidad, es tan libre como las energías que mueven al Universo. Los prejuicios y tabúes de los humanos lo encasillan en innumerables etiquetas.

  7. El ser humano ha evolucionado con el don de amar y ser amado,dar y recibir.Con miradas,creando el momento y lugar,la atmósfera.Con ritmo y juguetes adecuados podemos dar verdadero placer a nuestra pareja, físico y mental. Me gusta dar,disfruto, así mi pareja tambien lo hace, ¿hay algo mejor que ver y sentir que puedes transmitir placer,bienestar?,y no necesariamente con el orgasmo,aunque éste sea el último en llegar.Felicidades a las dos.

    • Bienvenido, Julian a este espacio de erotismo literario.
      No importa si son juguetes, gominolas, afrodisiacos, encajes o musica de saxo, siempre y cuando el sexo sea consentido por todas las partes, que no tienen pq ser dos, ni del mismo sexo.Feliz dia

  8. Recién llegado me uno, leo, me sorprendo y aplaudo la excelente capacidad de debate que se ve en este espacio. Necesito tiempo para leer, releer y opinar, pero ya en en el principio de mis visitas advierto que lo que veo, leo y observo es resultado de una buena disposición, excelente gusto y sensaciones unidas en fascinante combinación de placeres.

    Me detengo y observo.

    Volveré.

    • Esta es la intencion, Petrus, q nos sintamos a gusto hablando con libertad de nuestros anhelos, deseos, secretos mas ocultos…pero sin perder el respeto q el sexo se merece. Sigue por aqui y cuando ya no puedas aguantar mas, cuentanos tus sensaciones. Abrazo

  9. Gloria, lamento la imposición que sufriste. Mantengo mi idea de intentar hacer gozar a mi amante. Me seduce la idea que se orgasme por mi. Normalmente controlo mi orgasmo final , ese que Carme dice que tenemos asegurado, a que ella haya disfrutado de más de uno.

    • ¡Bien por ti, LLETRAFERIT! El acto sexual ideal es la compartición del placer. E idealmente, si se ama al compañer@, la comunión de emociones, sentimientos y hasta espiritualidad que de tal compartición se deriva.

  10. Uf, creo que piqué dos veces el botón de “publicar comentario”. Bueno, LLETRAFERIT, el primero, que no sé si haya pasado, era un aplauso a tu actitud y un breve reflexión sobre lo que se comparte, al tiempo que el placer, en una relación sexual. En cuanto a la desagradable experiencia… bueno, fue sólo eso. No todo ha de ser perfecto en esta vida. Saludos.

  11. Anne Bonny totalmente de acuerdo. Nuestra mente es la que disfruta del sexo. Nuestro cuerpo puede ser el ejecutor o no. Cuantas veces hemos deseado a alguien y sin tocarla nunca hemos imaginado mil cosas con ella??
    Sin tabus , ni restricciones

    • Sí, Feri, esta locura imaginativa que nos arrasa el sexo y nos arrebata la cordura en espera de ese contacto tan deseado y a la vez, tan tremendamente doloroso.

    • LLETRAFERIT En ocasiones no es cuestión de desear a alguien, es simplemente sugestionar nuestra mente, hasta que de una forma mágica sin tocarte, rozarte… se produce un orgasmo muy distinto a cuantos conociste hasta entonces. Ni clitoriano, ni vaginal, algo muy extraño de explicar, pero real hasta el punto de dejarte rendida, exhausta, una pequeña muerte desconocida para muchas mujeres,

      Invito a explorar esa parte sexual tan desconocida.

      Otro día contaré más cositas, sobre lo que nos influyen los tabues, y prejuicios adquiridos por… cultura, religión, costumbres, ética… etc

      Saludos a tod@s

      • ¿Quizás te refieres a un orgasmo anónimo, Anne? ¿Esos que te azotan a media noche y no tienen ni rostro, ni género, ni nombre? ¿Esos que cuando han pasado devastando todos los razonamientos lógicos, solo te dejan el anhelo de que se repitan, cada noche, cada minuto…? Si, Anne, son únicos e incomparables. Feliz noche

        • Hola Carme.
          Estoy de acuerdo con lo que dice Anne Bonny, y con tus palabras Carme, el poder de la mente, la imaginación, que es muy poderosa y el deseo que tenemos, hacen una combinación perfecta, para que en el silencio de una habitación se traspasen todos los razonamientos lógicos, y sin tocar, ni ser tocada, puedas cruzar los umbrales del placer.
          Una abrazo bella dama.

          • ¿Masturbarse bajo los efectos de la imaginación o por la acción de unos dedos hábiles o de un fetiche juguetón, querida Ester?

      • Anne Bonny entiendo que esos goces son más factibles en las mujeres, Carme así lo expresa en sus primeras líneas. Me encantaría llegar a sentir esa fantásfica sensación que describes

        • LLETRAFERIT y todos los varones que compartís este espacio: sí se puede. Es decir, prolongar las sensaciones orgásmicas. La práctica en la retención de la eyaculación -y estoy hablando de, primero, experimentar con la masturbación para ir conociendo y controlando sus sensaciones, buscando la sensación misma y no la simple corrida (o venida, que también le dicen)- lleva a una especie de “orgasmos en cadena” que pueden prolongar en mucho el placer del hombre. La mano cálida y paciente de una pareja dispuesta, es magnífica para este fin.

      • Anne Bonny deduzco que ese gran placer del que hablas está más próximo a la mujer que al hombre, como Carme nos relata en sus primeras aportaciones
        . Soy hombre y aun asi me encantaria poder llegar a sentir lo que nos describes o bien saber como acercarme a él.

  12. Queridos participantes en este blog, hoy apremios nada eróticos, sino más bien pertenecientes a lo que llamo lo prosaico cotidiano me obligan a ser breve. Pero os respondo a todos: LLETRAFERIT, Julián y Carme: la mente y sus fantasías son poderosos erotizantes. Con o sin juguetes sexuales, que en ello siempre irán las preferencias individuales (si se juega solo) o compartidas, dejar que el cerebro asuma funciones de órgano sexual es… ¡fantástico! (no se me ocurre otro adjetivo). Por ejemplo, quisiera ver la cara que pondría mi admirado Anthony Hopkins si se enterase de que, durante una temporada, su personaje Hannibal Lecter, fusionado con su atractivo personal, fue motor para muchas fantasías sexuales mías. Como dice Carme, creo que todo se vale mientras no lesione al otro, a terceros, ni a uno mismo.
    Petrus: ¡Bienvenido! Espero leer más participaciones tuyas.
    Me quedo con una frase de Carme, leída en uno de sus comentarios, referida a esa atracción tan debatida y pese a ello poco comprendida, de cuando alguien nos “agita las hormonas”. Porque es muy cierto que a veces llegamos a desear tanto a alguien, que aun cuando anhelamos tocarlo -anhelo más de tocar que de ser tocados-, si llega a darse ese toque, por saber que de ahí no pasará, tórnase doloroso… estos amores imposibles, si nos dejamos arrastrar por ellos, sí que hacen sufrir… mientras nosotros queramos que sea así. Les envío saludos cálidos y calurosos (en mi ciudad hoy estamos a 29 centígrados).

  13. Y hablando de fantasías: recomiendo ampliamente la lectura del relato de Carme titulado “El placer inconsciente de ‘la petite mort'”. Toda una exploración por la libido femenina en el autoerotismo. El video que lo acompaña me encantó, pues una de mis aficiones es el diseño gráfico: gocé de esas letras que dejan de ser sólo eso para convertirse en pequeños seres animados, sensuales. ¡Disfrútenlo!

    • Soy partidaria de que en el arte de la seducción, cuantos más sentidos se estimulen más lujuriosa se pone la libido. Lástima que el mundo virtual no nos permite oler, catar ni tocar, al menos, de momento.
      Tal como le comenté en su día a Ester, creo que a la voz del video le falta espontaneidad y un toque de sensualidad, pero por el resto, coincido contigo, Gloria. Abrazo

      • La genitalidad solo es una parte del sexo (muy importante, eso sí). Pero hay más: el tacto suave, las miradas cómplices, la voz, capaz de erizar la piel, el olor a sexo húmedo, limpio, dispuesto… Y antes de llegar aquí, el bello arte de la seducción, la batalla incruenta que despierta todas las expectativas y nos demuestra que seguimos vivos. Un abrazo, Carme.

        • Josep, no sabes cuánto te agradezco este remanso de paz después de la àrdua batalla. Mi cabeza està ya saturada y mi sexo desencajado a lo Alaska y los Dinarama por tanto orgasmo. Necesitaba un beso y una flor, unas cariñosas palabras de amor, un simple roce entre manos…Abrazo de una tarde de domingo lánguida

        • Concuerdo contigo, Josep. La genitalidad es sólo uno de los ingredientes de la sexualidad. Suelen ser mucho más erotizantes las caricias prolongadas.

  14. Gloria

    Gran papel del cerebro en nuestro goce sexual!!!

    Disftuta de tus 29 grados aunque en Barcelona el tiempo es suave estos días

  15. Personalmente pienso, que sexo es el deseo absoluto de ser el otro, la parte de género que no eres, que abandonaste en la época fetal antes de nacer, de alguna forma cuando estas unido a la otra persona y no hablo de unión genital únicamente, es ese momento que solo deseas que esa persona disfrute y sencillamente se sienta tan viva como tú, solo así entiendo el sexo, de otra forma solo es una masturbación mecánica y egoísta, una masturbación a dos, tal como suelen ser casi la totalidad de las relaciones genitales, masturbaciones a dos que difícilmente llenan al otro, sexo es compartir, aceptar y ser aceptado, saborear los más íntimos licores, untarte del otro sin huir corriendo a la ducha al terminar, amanecer oliendo a su néctar, sexo sin ninguna duda es mente, el limite no se establece, recuerdo un profesor de geometría que decía, las rectas paralelas se unen en el infinito en un puto gordo, ese punto es tu mente, es el infinito, no lo sé, solo sé que tu mente es sexo, es sabor, es aroma y olor, lo demás… solo son adornos.

    • Entiendo tu idea, Josep, aunque considero que el verbo “ser” abarca demasiado y optaría por el verbo “sentir”: “sexo es el deseo absoluto de sentir lo que el otro siente”, porque sexo hay entre el género masculino y el femenino y, a pesar de que a menudo se habla de “la mujer que un hombre lleva dentro”, poco se hace referencia al “hombre que la mujer lleva dentro”.
      No creo que la mente sea sexo, Josep, pero sí que el sexo está en la mente.
      Y a nivel más superficial quiero pedir tu opinión sobre algo que en este debate ha surgido más de una vez: ¿Qué motivos crees que una mujer puede tener para masturbar y orgasmar a un hombre sin esperar nada a cambio?
      Abrazo de domingo noche

      • Carme Barba le preguntas a Josep, me tomo la libertad de contestar.

        Para mí es la entrega de ella. Pues ello conlleva placer.

        En cuanto a lo que dices, sólo se destila de ello relaciones Hetero olvidando el resto de relaciones, sentimentales, sexuales…

        • Me parece que siempre añado una coletilla para dar la opción hetero y homo. Si no es así, Anne Bonny, es una falta por mi parte y pido disculpas.

      • Los motivos que me comentas, Carme, pueden ser diversos, pero el que me gustaría que fuese es el de que ella en ese caso si es la ejecutora, le está regalando placer y a la vez le permite estudiar las reacciones y mejor estímulos de su pareja, no olvidemos que siempre es muy importante el conocimiento mutuo para de esta forma obtener el máximo de placer en la relación, eso se adapta de ella hacia él y de él hacia ella por supuesto, otros motivos pueden ser la sumisión y también la captura y control de la pareja a cambio de regalarle sexo a cambio de esa supuesta captura… supuesta ya que nunca funcionan las capturas por ese tipo de acciones.

      • Carme, ¿has pensado que algunas veces, el ver/sentir a un hombre orgasmarse entre nuestras manos, o entre nuestros labios, es un placer por sí mismo? Que no implica sumisión alguna, según yo. Por el contrario, en este caso el varón sería el “sumiso”, por decirlo de esa forma. Aunque yo creo que la relación sexual excelente es aquella en que ambos están en igualdad de circunstancias ante sus sensaciones.

  16. Anne Bonny, y no es un acto de entrega, cuando un hombre masturba furtivamente dando placer a la mujer sabiendo que el no podrá orgasmarse pues la situación (restaurante, despacho, lugar público con demasiada gente,….) no lo permite? Es que a veces parece que solo sea la mujer quien sabe dar placer.

    • Creo que no me expresé con claridad Lletraferit, hablo en esa circunstancia concreta.
      Mis opiniones y puntos de vista pueden diferir un mundo de la del resto de los mortales(de la gran mayoría).

      Buen Día de San José y del Padre a tod@s.

      • Ententido Anne, hablas en concreto de esta circunstancia.

        Que difieras de la mayoria de los mortales provoca que tus opiniones nos enriquezcan. Sigue ahí.

        Feliz noche

      • Justamente esta divergencia de opiniones, de formas de sentir, de maneras de transmitir es lo que nos diferencia a un@s de otr@s y nos hace más apetecible la incógnita y rebelde la curiosidad. Podríamos sorprenderte, Anne Bonny. Abrazo

        • El día que deje de sorprenderme, estarán amortajandome.

          Dicho lo cual sé que cualquiera, en cualquier lugar, momento y circunstancia, puede sorprenderme.

          Mantengo la capacidad de sorpresa como cuando era niña, otra cosa es si en positivo o negativo.

          Buen míercoles a tod@s.

          • Carme y Anne bonny, la capacidad de sorprendernos y de conocer mantiene vivo en nosotros esa necesidad de descubrir y de hacer descubrir, en todos los sentidos de la vida, y el sexo es un elemento muy importante.
            Agradezco vuestras aportaciones por ilustrarme en algo en que siempre queda por aprender.

  17. Creo que nos dejamos en el tintero una situación muy distinta: el hecho que la mujer de placer al hombre o a otra mujer para gustar y para sentirse querida o al menos necesitada. Y aquí, Josep y Gloria, realiza el acto lo mejor posible para que la pareja quede satisfecha y quiera repetir. Pero el esfuerzo puede llegar a deteriorar la relación antes de que esta sea una realidad. Y hablo de mujeres, Feri, porque desconozco que los hombres puedan tener esta necesidad. Os deseo un feliz lunes

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