Sombra pecaminosa sobre grises. Relatos eróticos 37

Relatos eróticos 37

 

Relatos eroticos sombras de GreyHabía ya anochecido cuando crucé la plaza. Entré en el portal de casa y subí por la escalera despacio, saboreando cada momento de la reunión con el nuevo socio.

Era un hombre intrigante y poseía un magnetismo peligroso. Su voz seguía en mis oídos y sus ojos todavía me observaban. Tenía la sensación de que habíamos conectado y de que le gustaba mi propuesta, pero todavía me faltaba demostrarle que valía la pena lo que le ofrecía.
El piso estaba silencioso y la iluminación de las farolas entraba por las ventanas permitiéndome deambular sin necesidad de abrir las luces.
Moverme entre sombras me transportaba a un mundo onírico en el que la mía era asediada por otras, dejándose tocar por algunas y, a veces, dejándose poseer por la más atrevida.
Sabía que esta última tenía predilección por la salita. Era allí donde me espiaba, y allí me desvestí. Una a una, dejé caer cada pieza de ropa, quedándome solo con las medias y los zapatos de tacón. Miré de reojo a la ventana y allí estaba, atisbando entre las ramas de los árboles.
En el aire, flotaba un ligero aroma a feromonas…
Tomé asiento sobre el taburete, de perfil, sin mirarle, consciente de la perturbación que me causaba. Me solté la melena y moví la cabeza. Todavía desprendía el perfume de One con el que la había vaporizado por la mañana.
Me acaricié la piel del escote. El tacto era suave y fui deslizando los dedos por el pecho. Los detuve en los pezones. Estaban duros.
La sombra, no me quitaba ojo.
Exhalé un profundo suspiro y fui avanzando, sin prisa, acariciándome la cintura, con un sensual contoneo.
Ella seguía cada uno de mis movimientos. La tenía exactamente como tantas veces había soñado: expectante, pendiente, atenta…
Me levanté y me dirigí a la cocina a por un vaso de leche. A mi paso, el perfil desnudo se reflejaba en las ventanas.
Sentí su presencia tras de mí pero fingí que no me daba cuenta.
Calenté la leche hasta hacerla hervir y la decanté en una taza. Esperé a que quedara cubierta por un velo de nata.
Afuera, el viento silbaba.
Fui hacia el dormitorio y dejé el vaso en la mesita de noche.
Su sombra pecaminosa, me seguía de cerca. Podía oír su respiración alterada.
Anhelaba ser su esclava y me eché sobre la cama, separando las piernas.
La leche humeaba.
Sus sonidos guturales resultaban seductores y cerré los ojos.
Aquella noche prescindiría Relatos eróticos sombras pecaminosasde los juguetes, prefería el contacto de mis dedos, diestros, expertos, certeros.
Le llevaba ventaja y se apresuró a seguirme el ritmo. Tenía tantas ganas de follar como yo… Era visceral y temperamental, al igual que su dueño hablando.
Quise advertirle, pero iba ya muy lanzada y sus jadeos dejaron un rastro de vaho en el cristal de la ventana.
Cuando desaparecieron, me metí en la cama y bebí la leche a sorbos. Todavía estaba tibia, como mi sexo.
El velo de nata se me pegó en los labios al igual que el resto de fluidos en la vulva. Lo lamí, saboreando la espesa crema y sumiéndome en un extraño sueño.

Antes de cerrar la sociedad con el nuevo socio, debíamos pasar por cama.

15 comentarios de “Sombra pecaminosa sobre grises. Relatos eróticos 37

  1. Bravo Carme,
    Excelente ejercicio de voyeurismo, y excitación por saberse observada.
    Excitante.
    Sombras y sexo
    Me encanta la foto en la buhardilla.
    Petó…

    • Las buhardillas tienen un halo que invita a desinhibirse, Feri. Ofrecen un juego de alturas, agarraderas, sombras y alfombras dignas de un revolcón de adolescente con las hormonas a flor de piel. Añádele una pareja con la que ha quedado algo pendiente y… No sigo porque no estamos solos…

  2. No he pogut llegir sencers tots els teus relats pero aquest en concret em sembla sencillament esquisit.
    Espero el següent. De debó , m’ha encantat. !!!

    • No tinguis pressa, Tj. Quan estiguis sol, relaxa’t. Escolleix un relat, serveix-te un whisky i comença a passejar la mirada linia per línia, paraula a paraula. Atura’t en aquelles que et copsen, que et fan escalfar i torne-les a llegir. Tanca els ulls i imagina’t que ets el protagonista, tan se val que sigui home o dona. Deixa’t portar pel teu instint animal i fes el que et mana. Segueix llegint, refrescat els llavis amb els glaçons del whisky. Agafa el got com si fos el teu sexe i acarona’l. Está lliscós, com el teu, oi? Creus que ha arribat el moment, Tj, però deixa que el fruit maduri, com el raÏm al cep. Deixa que la trama et faci embogir fins arribar al límit i només aleshores, deixa vessar el teu magma tebi i espès. Et desitjo una bona vesprada, Jt

  3. Carme,
    Se me antoja pensar en una pareja con asignatura pendiente. Esa buhardilla sería un lugar ideal para aprobar dicha asignatura.
    Y lo dejo aqui….. no estamos solos…
    Petó bonica…

  4. despues de navegar por los rincones de la oscuridad , deseo como nunca caer en tu lecho y que me traspases tus húmedos momentos

  5. Esta puerta que se abre me deja ver una figura que me invita a recorrer asta el ultimo rincón de su delicioso cuerpo cubierto por una suave y mojada lenceria

    • Las sombras no visten, Jonas, desvisten, y percibo que en ti lo hacen despacio, poco a poco, con lentitud. No tienes prisa pero sí necesidad. No te vas a doblegar ante ningún obstáculo. Has sentenciado que debe ser y será. Solo es cuestión de tiempo…

  6. Los dias pasan deambulando entre la oscuridad y tan cerca de ti que dejas caer el tirante de tu sujetador consciente de que es mi mano la que te desnuda y te ace mirar alrededor deseando que mi sombra se apodere de ti y notar el recorrido de mis caricias interminables delicadas que te hacen abrir la boca para buscar mis labios que te hacen acostarte en Tu lecho y buscar entre tus muslos mi presencia …. cálida y fogosa que nada impedirá hacer realidad

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