Crónica de una viuda semiautoeditada

Jaque mate al orgasmo nocturno viuda Crónicas de Jaque mate al orgasmo nocturno (1)

 

Autopublicado: dícese del autor o autora, en mi caso, que decide publicar por su cuenta, es decir, poner su obra a disposición del público sin la ayuda de una editorial ni de una agencia literaria.

Pero si además, el libro ha sido corregido, reescrito, reestructurado, valorado, maquetado, diseñado la portada, contraportada y solapas con una presentación coherente y acorde con la personalidad de la autora, tal como ha sido concebida la novela  Jaque mate al orgasmo nocturno, estamos hablando de autoedición. Por descontado, la autoedición lleva implícito un valor añadido, una plusvalía, una huella exclusiva e intransferible de la autora en todo su contenido y continente, casi artesanal diría yo. Algo muy distinto al producto resultante realizado por una editorial o por una agencia literaria.

Autoeditarse conlleva un esfuerzo importante a nivel personal al tenerse que encargar la propia autora de las tareas que a nivel convencional recaen sobre las editoriales y las agencias literarias. Desde la corrección ortotipográfica y de estilo pasando por la búsqueda de puntos de venta, de locales para promocionar la obra, el redactado de entradas en el blog, los anuncios en las redes sociales…

Dentro de esta clasificación se halla Jaque mate al orgasmo nocturno, un thriller erótico que he cuidado y mimado a lo largo de toda su gestación, dedicándole todo el trabajo que merece el lector, invirtiendo tiempo y recursos económicos en detalles que considero que marcan la diferencia, como un diseño original y personalizado de portada, contraportada, solapas, punto de libro y roll-up; recogiendo dedicatorias de personas que han seguido mi trayectoria animándome y corrigiéndome y agradeciendo a aquellas que sin su ayuda no me hubiera sido posible llegar al punto donde estoy. Además, todas las novelas que he vendido hasta el momento, algunas enviadas por correo postal al territorio nacional y otras al extranjero, llevan una dedicatoria personalizada, algo que considero crucial para crear un vínculo entre autora y lector.

Mirando atrás, debo reconocer que quizás aquella mañana, mientras recibía mi última sesión de quimioterapia en el hospital Vall d’Hebrón de Barcelona y me prometía que si me salvaba de aquella cruel enfermedad escribiría un libro, ya tenía en mente el concepto de autoedición como reserva de mi intimidad. Lo cierto es que no se diferencia mucho de un proyecto llaves en mano, tal como denominamos en Ingeniería, profesión a la que me dedico, a aquellos servicios que ofrecen un seguimiento exhaustivo del proceso desde que el cliente lo contrata hasta que la instalación es una realidad, mantenimiento incluido. Cuando una se autoedita, todo corre por su cuenta: promoción, publicidad, eventos… Confieso que no he escatimado y que me he dedicado en cuerpo y alma hasta conseguir un resultado que he considerado satisfactorio de puertas afuera.

Tal como Mariana Eguaras manifiesta en una de sus logradas entradas  http://marianaeguaras.com/la-autoedicion-no-existe/ “La edición de una obra propia no puede hacerla uno mismo si lo que desea es un libro que cumpla con determinados estándares de aceptabilidad por parte del lector porque, ¿puede un autor evaluarse a sí mismo si ha planteado claramente lo que quiere decir en su manuscrito? ¿La historia planteada atrapa la atención del lector desde el comienzo hasta el final? ¿Puede evaluar si los personajes que ha incluido en la novela suenan reales, dicen lo que quieren decir cuando hablan y mantienen el tono a lo largo de toda la trama? ¿Estos personajes son convincentes y están bien desarrollados? ¿Funcionan los diálogos entre ellos?”

Mariana considera que una obra puede autopublicarse, pero no autoeditarse, por lo menos no íntegramente. Y aquí es donde coincido con ella, en esta última coletilla con la que me he identificado como semiautoeditada.

Cierto, la autosuficiencia no existe, nadie ha nacido enseñado, al menos yo, y la objetividad no es compatible con el propio sujeto. Por ello, si pretendía cumplir con una serie de puntos necesarios y quizás también suficientes para gestar un libro bien hecho, era consciente de que necesitaba la ayuda de personas y de profesionales para obtener una valoración de lectura con un cierto criterio, asesorarme sobre los cambios necesarios para conseguir que la trama y la estructura fueran  correctas, solicitar una corrección ortotipográfica y de estilo, realizar una maquetación y un diseño de portada y de contraportada atractivos, confiar en una imprenta para obtener un producto de calidad. Pero eso no es todo, pues hay todo un trabajo adicional que a pesar de que no tenga una relación directa con la obra, sí la tiene con la marca de la novela y de la autora, desde el diseño de un espacio web y de un blog, a la continuidad en las redes sociales y al mimo del boca oreja.

Y así lo hice. Confié en los profesionales pero a nivel individual, sin relación entre ellos, cada uno con su parcela, algo que no me resultaba fácil ni cómodo pero que me ayudaba a tener puntos de vista fiables, “puros”, que me daban confianza. Era lo que necesitaba y me dejé llevar por el instinto. Tan solo me equivoqué una vez y de ello he aprendido y mucho.

Así pues, Jaque mate al orgasmo nocturno ha sido publicada en ebook bajo el sello literario SB-ebooks y semiautoeditada y autopublicada en papel bajo ningún sello. No me puedo  permitir distribuidor pero lo más sorprendente es que las grandes librerías, capaces de poder realizar una presentación y llegar a muchos lectores así como distribuir una novela por todo el territorio nacional y parte del extranjero, se niegan a acoger a autores autopublicados (ya no digo autoeditados) excusándose con las molestias que su exagerada preocupación e implicación personal por la ubicación del libro en las tiendas o el ritmo de las ventas les provoca.Jaque mate al orgasmo nocturno viuda autoeditada

Al llegar a este punto muerto y frustrante, como autora autoeditada solo me quedan dos opciones: dejarlo correr o enfrentarme a un trabajo arduo con resultados directamente proporcionales a mi esfuerzo. Si yo bajo la guardia, dejará de hablarse de Jaque mate al orgasmo nocturno. Si no soy capaz de atraer la curiosidad, la novela no se leerá. Si no creo encuentros, tertulias o presentaciones por diferentes puntos del país, Jaque mate al orgasmo nocturno no llegará más allá de mi círculo próximo. Si yo decaigo, él… fallecerá.

Solo el hecho de ser la “ideadora”, creadora  y escritora de la obra es lo que me empuja y me da fuerzas para no tirar la toalla, para dar el 150% de mí, para llamar a algunas puertas…

¿Y por qué dedicar tanto esfuerzo, tanto tiempo y tanto sacrificio? Pues porqué me defraudaría a mí misma si no cumpliera con la promesa que me hice en uno de los peores momentos de mi vida. Y a pesar de que en estos instantes estoy pasando, ahora sí, el peor revés de mi existencia a causa del fallecimiento traumático y repentino de mi ser más querido y colaborador en el proyecto de Jaque mate al orgasmo nocturno,  creo que sería contraproducente echarlo todo por la borda si mi intención es recuperar las riendas de mi vida.

Sin embargo, ya no depende solo de mí, sino de vosotros como lectores, propagadores, críticos, anunciadores…  Desearía que fuerais conscientes de que entre manos tenéis un libro autoeditado con lo que ello implica: tiempo, esfuerzo, ilusión y  anhelo.  Quizás por ello me ha entusiasmado recibir la primera reseña de un lector. Javier, hombre, entre los 50 y los 60 años, español pero afincado fuera del país. Solo nos conocemos de algunos comentarios en un grupo de Facebook con lo cual no puedo considerar que tengamos una relación personal ni de favoritismo. Su objetividad me ha sorprendido y el contenido de sus comentarios alagado a la vez que fomentado interrogantes. Por primera vez, desde que empecé a escribir, me he sentido escritora porque tal como muy bien dice Javier, “con las reseñas se cierra el círculo”.

De las críticas y las recomendaciones son de lo que dependo ahora, de aquí que os anime a ello. Ese es uno de los motivos por los que abro una nueva página en Facebook donde me gustaría veros participar con sugerencias, críticas y lo que se os ocurra.

La reseña de Javier, la dejo para la siguiente entrada…

2 comentarios de “Crónica de una viuda semiautoeditada

  1. Carme,

    Tiene mucho mérito lo que has hecho, y lo que estás haciendo en unas circunstancias drámaticas.

    Felicidades por tu coraje.

    Petons

    • No sé si es coraje, Feri, necesidad, desespero o hedonismo. Lo cierto es que me sublevo cada vez que veo los cientos de libros apilados en casa. Ya se han convertido en mesas altas donde dejo cosas cuando llego, cuando paso cerca de ellos. Y a pesar de que parezca contradictorio, más que llenarme espacios, me muestra un vacío muy grande. Un petó

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