Temblor femenino

Temblor en versión masculina

Desnudos sobre el lecho comenzaron a descubrirse de nuevo, acariciando cada centímetro de piel y alma expuestas al otro. El temblor permanecía mientras libres las manos recorrían suavemente sus perfiles. Ella usó las suyas para dibujar el deseo sobre su sexo, rostro, cuello y pecho, húmedos los labios fue ofreciéndole uno a uno todos los besos que se habían perdido; su hermoso cuerpo pegado al suyo, delicada y lentamente le preparó de nuevo mientras le escuchaba.

Erótica del sexo en línea

Línea erótica

Sentir sin tocar, gozar sin ver, tan solo con el poder de la palabra, de la voz, de la imaginación y quizás, la complicidad de un espejo. Tras la intimidad del teléfono todo es posible: pronunciar aquellas expresiones que tanto apuro nos dan en la realidad; sucumbir a aquellas palabras soeces tan detestables pero que desde el otro lado y en el anonimato adoptan un deje morboso y hasta apetecible…